Porcelana.
Todas nuestras piezas están realizadas a mano, una a una, a partir de pasta de porcelana.
Comenzamos con el modelado de la porcelana hasta conseguir las formas deseadas.
A continuación, trasladamos las piezas con su forma "en bruto" a la zona de secado donde las mantenemos hasta que adquieren dureza cuero.
Con esta consistencia, pulimos las piezas y las ensamblamos hasta conseguir el modelo deseado.
Una vez terminado este proceso, las piezas vuelven a la zona de secado.
Esmalte.
Con las piezas secas, procedemos al esmaltado con los colores elegidos.
Usaremos esmaltes y engobes aptos para alta temperatura.
En el caso de que las piezas incluyan pintado con óxido o lustres se requerirá una cocción adicional.
Cocción.
Ya solo falta hornearlas a una temperatura aproximada de 1280ºC.
La temperatura deberá ser inferior en caso de tratarse de óxidos o lustres.